El donante

En esta página:

  • Fundamentos: el donante alttuista ...
  • Derechos: Derechos del donante ...
  • Deberes: Deberes del donante ...
  • Código ético I: el donante ...
  • Código ético II: el receptor ...
  • En este sitio:

  • Requisitos: Condiciones para donar sangre ...
  • Jornadas: La próxima jornada de colecta externa ...
  • Noticias: 14 de Junio, día mundial del donante...
  • SNS: el Servicio Nacional de Sangre del Uruguay ...
  • Marco legal: el Reglamento MercoSur ...
  • Informática: HemoteXp. Manual de uso ...
  • Fundamentos

    Se define al Donante Altruista de Sangre como la persona que haciendo uso de su libertad, decide ofrecer su sangre en las condiciones sanitarias legalmente establecidas con el fin concreto de coadyuvar a salvar la vida o recuperar la salud de otro ser humano.

    La sangre es indispensable para vivir. Su papel es tan esencial que la disminución de su volumen o la alteración de alguna de sus funciones pueden poner en peligro la supervivencia del organismo; es decir, la sangre es sinónimo de vida porque no existe vida sin ella.

    Es imprescindible aportar al accidentado o al enfermo los elementos que le falten y recuperar la función alterada. Esta operación se denomina transfusión sanguínea.

    Derechos y Deberes del Donante

    Derechos:

    A ser informado previamente por escrito de las exigencias o condiciones médico-legales en vigor y al reconocimiento médico consiguiente.

    A no ser rechazado en su voluntad de donar sangre por motivos distintos a los condicionantes antedichos, pudiendo igualmente por escrito recabar información de las causas del rechazo.

    El tiempo empleado en la donación tendrá consideración laboral dado el interés social y cívico del acto de la donación.

    Deberes:

    Aceptar los condicionantes médico-legales en vigor informando correctamente sobre sus circunstancias de salud.

    Atender y cumplir las indicaciones médicas recibidas antes,durante y después del acto de la donación.

    Divulgar la trascendencia y significación, tanto sanitaria como social del acto de la donación altruista de sangre, colaborando con su asociación en la promoción de la misma.

    Aceptar el compromiso de gratuidad y altruismo.

    I.- El Donante

    1. La donación de sangre debe ser voluntaria siempre; no debe ejercerse sobre el donante, ninguna clase de presión.
    2. El donante debe ser informado de los riesgos derivados de la extracción: su salud y su seguridad deben ser una constante preocupación.
    3. El lucro financiero no debe ser nunca un motivo de actuación para el donante ni para los responsables de la extracción. La donación altruista (no retribuida), debe ser impulsada siempre.
    4. El anonimato entre el donante y el receptor debe ser respetado, salvo casos particulares.
    5. La donación de sangre no debe comportar ninguna discriminación de raza, nacionalidad o religión.
    6. La sangre debe ser extraida bajo la responsabilidad de un médico.
    7. La frecuencia y el volumen de las extracciones, considerando el sexo y el peso de los individuos, así como la edad, límites mínimo y máximo para la donación de sangre, deben establecerse mediante una reglamentación.
    8. Deben practicarse controles apropiados de cada donante y de la sangre extraida, con el fin de detectar toda anomalía:
    a) que haga la extracción peligrosa para el donante,
    b) que sea susceptible de perjudicar la salud del receptor
    9. La extracción para plasmaféresis, será objeto de reglamentaciones particulares, que deberán precisar:
    a) El volumen máximo de plasma que puede ser extraido en un affo.
    b) El intervalo mínimo de tiempo entre dos sesiones consecutivas.
    c) El volumen máximo de plasma que puede extraerse en un affo.
    10. Las extracciones de leucocitos o de plaquetas por citoféresis, que serán objeto de reglamentaciones particulares, que deberán precisar: a) La información que se debe proporcionar al donante en relación con los productos inyectados y los riesgos derivados del método de la extracción. b) La naturaleza de los tests suplementarios a practicar en el donante. c) El número de sesiones autorizado durante un cierto periodo de tiempo.

    II.- El Receptor

    11. El objeto de la transfusión es asegurar al receptor una terapéutica eficaz, compatible con el máximo de seguridad.
    12. Para toda transfusión de sangre o de sus derivados, debe escribir se una prescripción firmada por un médico o realizada bajo su res ponsabilidad, en donde se especifique la identidad del receptor, así como la naturaleza y la cantidad del producto que se debe ad ministrar.
    13. Toda transfusión debe realizarse bajo la responsabilidad de un médico.
    14. En caso de reacciones durante o tras la inyección de sangre o de sus derivados, pueden ser necesarias investigaciones encamina das a determinar el origen y prevenir la repetición. Una reacción puede imponer la interrupción de la inyección.
    15. Toda administración de sangre o de sus derivados debe estar justificada por una necesidad terapéutica real. No deben existir para ella, motivos financieros por parte del que hace la prescripción ni del establecimiento en el que el paciente está siendo tratado.
    16. Cualesquiera que sean sus posibilidades económicas, todo paciente debe poder beneficiarse de la administración de la sangre humana o de sus derivados, en la medida de las disponibilidades existentes.
    17. Siempre que sea posible, el enfermo no recibirá más que la parte de la sangre (células, plasma o derivados del plasma) que necesite. Transfundir sangre total a un paciente que no necesita de esta más que una parte, puede privar a otros pacientes de los deriva dos precisos y puede comportar riesgos adicionales para el receptor.
    18. En razón del origen humano de la sangre y de la limitación de las cantidades disponibles, es importante salvaguardar el interés del donante y del receptor por igual, evitando igualmente todo abuso o desperdicio.